El narcisismo, pese a ser un rasgo de la psicopatía no equipara a esta con el trastorno narcisista de la personalidad; ambos, trastorno narcisista de la personalidad y psicopatía, son conceptos diferentes. En primer lugar cabe explicar qué es el narcisismo. El narcisismo es un rasgo humano que impulsa a querer pensar bien de uno mismo, y la autoestima es en sí misma lo que pensamos de nosotros mismos. El narcisismo es el escudo que protege nuestra autoestima. Cuando alguien nos insulta, (nos humilla) reaccionamos con rabia, y esa rabia es fruto de nuestro narcisismo; en ese momento queremos destruir un peligro a nuestra autoestima. El narcisismo en sí mismo es un rasgo saludable. ¿Qué le sucede al narcisista? imaginen a la sociedad como individuo (operando esta, pensando, etc, igual que un solo individuo), cuando la frustración del medio invalida al individuo (sociedad) este (esta) destierra de sí mismo aquello que lo invalida para poder continuar, es decir, destierra a un individuo. Todos tenemos miedo a ser desterrados, por lo que en mayor o menor medida competimos los unos con los otros. Cuanto más nos quiera la sociedad, mayor amor propio, menor miedo y menor necesidad de competencia tendremos, siendo nuestro narcisismo menor, más saludable; cuanto menos nos quiera la sociedad, menor amor propio, mayor miedo y mayor necesidad de competencia tendremos, siendo nuestro narcisismo mayor, menos saludable. La envidia, es un sentimiento de tristeza generado por lo que otro tiene y uno no tiene, es un sentimiento por pérdida de competencia. La tristeza es un sentimiento de búsqueda de ayuda, es un sentimiento de protección, pedimos ayuda a los demás; y esta se siente cuando se siente miedo. La envidia es producto del miedo, miedo al desprecio, al destierro de los demás. Así pues, la envidia es un sentimiento narcisista, y se siente cuando nuestro narcisismo deja de ser saludable. Con esto no se quiere decir que todo el que tenga envidia padece un trastorno narcisista de la personalidad, no; quien padece el TNP (trastorno narcisista de la personalidad) procesa un narcisismo patológico, y este es siempre enfermizo. Un envidioso puntual es una falla narcisista, “su narcisismo no ha sido saludable en un momento puntual”, pero no quiere decir que “en todo momento sea enfermizo”. Bien, el narcisista es aquella persona que de forma inconsciente se desprecia infinitamente, proyectando ese desprecio en los demás, y procesa así una envidia permanente hacia ellos. El narcisista (que cuenta con una paupérrima autoestima) a través de la envidia constante y permanente, producto de su narcisismo patológico, busca restituir su autoestima destruyendo la de los demás. Tenemos aquí un binomio validez-invalidez, no habiendo medias entre ambos lados. El narcisista, destruyendo la autoestima de todo ser humano, busca constantemente invertir el binomio validez-invalidez para quedar él como el válido, y nosotros los inválidos. El narcisista para subsistir (para que la sociedad no lo invalide) a través de su intenso miedo, transformado en envidia, siempre estará cargándose la autoestima de los demás y buscará incesantemente mirarse al espejo y que este le diga lo mucho que vale; es decir, busca constantemente la admiración de los demás, para confirmar siempre la inversión del binomio. Nótase la diferencia en el desarrollo psicológico del narcisista y del psicópata: el narcisista vive aterrado por los demás a que estos lo invaliden y lo destierren, y el psicópata en un grado más extremo teme no a ser desterrado, sino destruido. La sociedad (individuo) destruyó al psicópata, invirtiendo este el binomio víctima-victimario para convertirse en el individuo (sociedad) que lo destruyó. De este modo, al psicópata no piensa en autoestima, porque está absolutamente convencido de que es superior a los demás; él piensa que es víctima de estos. La sociedad (individuo) invalidó al narcisista, invirtiendo este el binomio validez-invalidez para convertirse en el individuo (sociedad) que lo invalidó. Así, el narcisista busca constantemente brillar, ser el número 1 (el mejor), subir su autoestima, ser un ser superior; él piensa que es inferior a los demás. La búsqueda de admiración del narcisista se denomina “suministro narcisista”. Cuanto mayor suministro obtenga del medio, bajará más la idea de que no vale nada, y más feliz será; cuanto menor sea el suministro, menos bajará la idea de su falta de valor, y mayor infelicidad para él. Es en este último punto cuando el narcisista entra en depresión, y es este el motivo por el que aparece en los consultorios. El narcisista no sufre por su trastorno, puesto que entra en sintonía con su ser, lo que en psicología se denomina “egosintonía”(al igual que el psicópata), sino que sufre por los problemas derivados de este, y estos son para él depresión.

¿Cómo diferenciar al narcisista del psicópata?

Ambos van a invalidarnos; a suprimirnos; a hacernos la vida imposible, así que parece que conductualmente son iguales, pero no es así en realidad. Si comparamos a un psicópata criminal, no integrado, con un narcisista las diferencias son obvias. El narcisista busca nuestra admiración mientras que el psicópata busca nuestro temor, el poder; pero cuando comparamos al psicópata integrado (la mayoría) con el narcisista la situación es más compleja. Dejo aquí una lista conductual que diferencia a ambas personalidades en su trato con los demás:

  1. Un narcisista introducirá temas que se centren en él, mientras que un psicópata introducirá temas de tu interés. Como dije en otra entrada, el psicópata tiene como habilidad la captación de las necesidades narcisísticas de los demás, por tanto el psicópata te radiografiará para saber qué hablar contigo.
  2. Un narcisista quiere ser percibido positivamente, mientras que un psicópata busca ser percibido de la forma en la que mejor consiga sus objetivos.
  3. Ambos ignoran las reglas sociales, pero un narcisista lo hace por falta de conocimiento, mientras que el psicópata lo hará para manipular la situación a su interés.
  4. Al psicópata le interesa ganar, mientras que al narcisista le preocupa ser admirado. El psicópata tiene un comportamiento depredador, más centrado en el terreno miliar: un comportamiento de objetivos, de estrategia, de hacer lo que haga falta a cualquier precio para lograr sus objetivos. Como un miliar en batalla.
  5. Un narcisista tiene poco conocimiento de sus efectos devastadores sobre los demás, mientras que un psicópata es muy consciente del daño que causa.
  6. Un narcisista puede hacerte la vida imposible si te percibe como una amenaza a su autoestima, mientras que un psicópata te aniquilará si te interpones en su camino. Los psicópatas eliminan o compran a sus adversarios, a los cuales ven como problemas para el mantenimiento o consecución de su poder, mientras que para el narcisista su adversario ataca su autoestima.
  7. Un narcisista no disfruta con su acoso y derribo, sino que lo hace como forma de supervivencia, para aliviar su envidia. Un psicópata se ríe de la gente lógica y decente, los desprecian, aun cuando no son una amenaza para ellos, y disfrutan haciéndolos sufrir. Se permite el goce de victimizar a los que dejaron de ser sus enemigos, son lo peor de lo malo.
  8. Un narcisista cuenta con un montón de relaciones que terminan de mala manera, el narcisista se vuelve a la larga intolerable para cualquiera; sin embargo, un psicópata bien integrado en la sociedad tendrá múltiples relaciones personales, pero estas suelen ser breves, y las interrumpirá cuando dejen de darle beneficio (él usa y tira a las personas, como papel higiénico al váter), o cuando sus manipulaciones salen a la luz. (Ambos tienen pocos o ningún amigo)
  9. Un narcisista se adapta mejor a las normas, mientras que un psicópata se sentirá más cómodo donde las normas sean difusas, es decir que no estén claras. El psicópata es transgresor por naturaleza, así que allá donde las reglas no estén claras más facilidad para el poder tendrán. Es por ello que en los estados en crisis (donde reina la inestabilidad) el psicópata encontrará un lugar muy confortable en la política.

En definitiva, el comportamiento del psicópata es depredador, mientras que el del narcisista es compensatorio (compensar su paupérrima autoestima).

Quilato Ótefe.

 

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