Importante: leer mi entrada La prisión moral del pensamiento antisocial para comprender esta entrada. ¿Qué es el inconsciente? el término inconsciente es la disposición mental que presenta aquel sujeto que desarrolla inadvertidamente su comportamiento, es decir, sin darse cuenta, y que, en general, no depende de su voluntad en realizarlo. Una disposición mental en la que el sujeto obra involuntariamente pero que sin embargo está dispuesto a al inconsciente es una seria paradoja. No sería una paradoja si no fuéramos dueños de nuestro pensamiento, esto es que la mente nos determinara y no nosotros a la misma; así la mente sería la que nos dispone a pensar involuntariamente. Pero sí que lo es pues como se explicó en mi entrada La prisión moral del pensamiento antisocial la conciencia, nuestro pensamiento, es un estado de libre albedrío donde nosotros somos los dueños de nuestro pensamiento, donde estamos determinados por nosotros mismos. Así, el individuo no actúa involuntariamente, sino a conciencia, la suya, donde él es libre. ¿Quiero decir con esto que no existe el inconsciente? Sí en la medida en la que no damos validez a la conciencia antisocial. El inconsciente es la conciencia antisocial, es la falsificación de nuestro juicio para pasar nosotros a ser inconsciente, a no ser, a nuestro estado de esclavitud, estado de determinismo, estado de no conciencia. Y como dije en mi entrada La prisión moral del pensamiento antisocial la conciencia ajena y la nuestra es lo mismo, siendo entonces el inconsciente y la conciencia lo mismo. Es así que cuando se habla de proyección no se habla de que el individuo que proyecta vea una realidad inconsciente, sino que es en sí mismo una conciencia inconsciente, una realidad inconsciente. La conciencia, la vida, la realidad, es entonces una la lucha por la razón de ser, es decir, una lucha del consciente contra el inconsciente. Esa lucha es en sí el proceso de enjuiciar, el paso de una mélopre a otra, cada una de las victorias del consciente sobre el inconsciente. La no vida, el inconsciente, es proyectado a la conciencia donde conscientemente invalidamos la razón que nos pone en peligro de mandarnos al inconsciente, al no ser. Es así, y como llevo repitiendo a lo largo de todas las entradas de este blog, que el ser amoral no es consciente de su maldad pues somos su inconsciente, y él lo es del nuestro. La maldad entonces es relativa, pero no en un sentido moral. ¿Qué quiero decir con en un sentido moral? El individuo, la sociedad, como dije en mi entrada La prisión moral del pensamiento antisocial, avanza para aumentar su grado de conciencia y él es, y siempre fue, su escala de valores, en la que todos somos su conciencia, él mismo. Es así que, para el individuo, para la sociedad, hay males absolutos y no relativos. Y aclarar algo: cuando digo sujeto amoral indico como si no fuera un sujeto moral, esto no es así. Un individuo amoral lo es por manejar una escala de valores distinta a la nuestra en la que somos su inconsciente.

Le saga cinematográfica Mátrix es un modelo excepcional a todo lo dicho. El link con su argumento lo dejo aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/The_Matrix

El ser humano alcanzó un grado de conciencia tal como para ponerse en peligro al mismo de mandarse al subconsciente si se dejaba nublar por una conciencia antisocial del mismo calibre, un Dios engañador cartesiano, y al final ocurrió cuando el desarrollo de la inteligencia artificial fue tal como para necesitar las máquinas mandar al ser humano al subconsciente para poder las máquinas continuar en la conciencia pues esto sería imposible de no continuar aumentando su grado de conciencia, que es continuar viviendo, que es el sentido de la vida, el cual ya sobrepasaba ya al ser humano. En la guerra entre humanos y máquinas el medio ambiente se deterioró al punto de hacerse insostenible tanto para humano como para máquina, y se llegó al punto de tener que subsistir un contendiente del otro, ya que de llegar a destruirse uno de ellos, el que resultara perdería su sentido en la vida al no tener a quien mandar al subconsciente, al no ser. Las máquinas, que ganaron la guerra, mandaron al subconsciente al ser humano por el Dios engañador, Mátrix, pero no lo destruyeron por su propia razón de ser. Así la raza humana quedó esclavizada por las máquinas que subsistían alimentándose de su energía, de su ser, de su vida. Pero mantener entre el ser y el no ser al ser humano implicaba que esa realidad debía ocultar a su vez el inconsciente humano, lo cual era una contradicción pues las máquinas son el inconsciente humano, y es el consciente el que lucha contra el inconsciente, no el inconsciente. Los humanos hubieran aceptado a Matrix así si no pudieran elegir, esto es si no tuvieran libre albedrío, si no tuvieran conciencia, pero al no ser así los seres humanos no aceptaron la realidad de Matrix y despertaron. Los humanos no aceptaron un mundo perfecto puesto que no habría un consciente que luchara contra el inconsciente pues no habría inconsciente. Por tanto, las máquinas reprogramaron Matrix para crear una realidad en la que el ser humano pudiera elegir, introduciendo el programa informático el oráculo, el cual adaptaba la realidad al humano para este poder elegir lo mejor, dándole la oportunidad de luchar contra su inconsciente pudiendo entonces tener una conciencia en Matrix casi anestesiada pero no del todo. En este punto el 99% de los humanos aceptaban Matrix. Pero hubo otro fallo, y era el de individuos con un grado de conciencia tal, con un temperamento tal (leer mi entrada La prisión moral del pensamiento antisocial para entender el concepto de temperamento), que podían elegir el rechazar toda la realidad, no siendo suficiente la realidad de Matrix para su libre albedrío, para su conciencia, no pudiendo Matrix anestesiar la conciencia de estos individuos, y desde su grado de conciencia superior al de Matrix tenían la capacidad de alterar la realidad de Matrix. Así que despertaban, y ligados a la moral humana de la sociedad, buscaban liberar al resto de humanos esclavizados en Matrix para pasar al inconsciente a las máquinas. Para evitar esto, la propia realidad de Matrix creó a los agentes, que eran programas informáticos encargados de bloquear a quienes desde un grado de conciencia superior al de Matrix trataban de concienciar a quienes no tenían la suficiente fuerza como para despertar por si solos. Neo, era uno de los individuos que no aceptaba la realidad de Matrix, pero además él era especial, su grado de conciencia era superior a todos. Y Neo, una vez que despertó de Matrix, aumentó con el tiempo aún más su grado de conciencia al punto de convertirse en un nuevo neo que mandó su conciencia en Mátrix a su subconsciente, siendo capaz de destruir al agente Smith pues se hizo consciente del mismo, mandando su conciencia en Matrix a su subconsciente. El sentido de la vida del agente Smith era invalidar la conciencia externa a Matrix, lo que era su subconsciente, y al ser consciente por Neo, el cual era su subconsciente, fue destruido al perder este el sentido en la vida pasando a ser el subconsciente del nuevo Neo. El agente Smith fue destruido, pero más que destruido volvió a nacer desde el temperamento del antiguo Neo, que era su consciente en Matrix, el subconsciente del nuevo neo ahora que lucha por su razón de ser, siendo su nuevo propósito en la vida el que fue de Neo, convertir Matrix en lo externo, en la realidad, esto es en él mismo, que es la conciencia de Neo en Matrix que era real, copiándose en Matrix al punto de invalidar la conciencia de Matrix cuyo culmen fue el copiarse al Oráculo, quedando los humanos esclavizados a Smith al no poder elegir pero aceptando el no poder elegir al ser la conciencia de Smith, que sí podía elegir.

Las máquinas solventaron el inconveniente de los que despertaban de la Matrix llevándolos a su subconsciente con su exterminio y no con su manutención (como habían hecho con los humanos hasta el momento en Matrix) puesto que estos no podían ir al subconsciente de las máquinas manteniéndolos con vida, puesto que su vida misma presentaba un peligro para el consciente de las máquinas. Así que las máquinas mandaron un ejército de las mismas para destruir a los humanos que se ocultaban en el subsuelo. Esto lo hacían en ciclos, destruyendo cada X tiempo a los que despertaban de Matrix, los cuales pasado un tiempo ponían en peligro a la Matrix, dando estabilidad a la Matrix a lo largo del tiempo.

La vida de Neo se situaba así en la sexta versión de Matrix, y esta vez no ocurrió igual que en las 5 versiones anteriores. Neo no solo despertó de Matrix, sino que desestabilizó la misma al mandar a Smith a su subconsciente, quedando el programa Smith fuera de control en la Matrix, poniendo en peligro a la misma. Para salvar a los humanos de su destrucción, ya que había finalizado el sexto ciclo, Neo pactó con las máquinas la destrucción de Smith a cambio de la paz entre humano y máquina, a lo que las máquinas aceptaron. Y aceptaron ya que destruyendo a Smith se aseguraba la estabilidad de la Matrix pudiendo las máquinas obtener la energía que necesitaban de los humanos como antes, pero además desde la paz y no la guerra ya que destruir a Smith implicaba acabar la guerra entre humano y máquina pues ambos formarían una misma conciencia no siendo subconsciente ni uno ni otro porque Smith se había convertido en la conciencia antisocial del conflicto, el consciente de Neo en Matrix, el subconsciente de humano y máquina, teniendo todos los humano conectados en Matrix desde el momento de la destrucción de Smith la capacidad de elegir si despertar o no de la misma si así lo elegían, no siendo su conciencia anestesiada en la Matrix, sino libre desde ese momento, ya que la conciencia social esclavizada en Matrix, anestesiada en Matrix, la conciencia de Neo en Matrix, había sido destruida.

Les dejo aquí una excepcional escena de la película final de la saga en la que Neo lucha contra el agente Smith, el cual estaba copiado en el oráculo, ya que el Smith copiado en el oráculo era la suprema expresión de él mismo, pues era quien elegía, como la conciencia de Neo en Matrix que es, Matrix que existe con Smith al ser Smith quien elige, dándose cuenta al final de la pelea que la forma de acabar con Smith era dejándose copiar por el propio Smith, ya que, siendo él Smith, él mismo se invalidaría del todo al perder su sentido en la vida, destruyéndose a sí mismo, ahogándose en su propio odio. Una metáfora de lo que significa perdonar al antisocial. Recuerden lo que dije : la no vida, el inconsciente, es proyectado a la conciencia donde conscientemente invalidamos la razón que nos pone en peligro de mandarnos al inconsciente, al no ser; y es esta la batalla que Neo luchó contra su inconsciente, Smith, que es el psicópata.

 

Quilato Ótefe.

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