Los afectos nos alejan del miedo a estar solos en este mundo frente a las amenazas, de tener que hacer frente a las demandas del medio solos, por miedo es que los seres humanos busquen durante toda su vida los afectos que le alejan de este, y así los seres humanos desarrollan una moral, que son las reglas que nos impulsan a tratar bien a los demás. Es decir, el desarrollo moral tiene como motor el miedo del ser humano a la frustración, y su función es cuidar nuestros vínculos afectivos. ¿Por qué hay seres que no buscan afecto sino lo contrario?, es decir, ¿por qué hay seres que persiguen la destrucción de lo moral en su búsqueda del superhombre (infrahumano) nietzscheano? los seres humanos desarrollamos afectos para destruir juntos a la frustración y ser más fuertes, más poderosos frente al medio frustrante, ¿quiere decir que esos seres no son humanos? sí, exacto, esos seres son los psicópatas. ¿Por qué los psicópatas nos quieren destruir? por propia lógica el psicópata nos considera fuente de su frustración junto a la naturaleza frustrante. Resulta paradójico que, en términos metafóricos, el gato (psicópata) piense en el ratón (ser humano) como en un gato. Quiere decir esto pues que el psicópata piensa que nosotros somos más fuertes que él, somos más grandes, más inteligentes, entonces si nosotros somos más fuertes que él lo que tiene que hacer es hacernos de menos, hacer que seamos menos inteligentes, tiene que destruirnos, porque si no nosotros lo vamos a destruir a él. Así pues, la motivación básica del psicópata es esa, protegerse de nosotros por miedo destruyéndonos (cuando dije miedo en el psicópata lo refiero en un sentido “no emocional” puesto que ese miedo es inconsciente para él). El psicópata es una persona débil, es una persona cobarde, en un sentido metafórico. El psicópata es una persona enferma, aunque sea plenamente consciente de lo que hace, ya que no tiene alucinaciones ni delirios, pero su estructura de personalidad es enfermiza. El psicópata tiene un odio enfermizo por todos los que le rodean, puesto que somos su fuente de frustración, según él. Ese “delirio” del psicópata se traduce de la siguiente forma: el psicópata está “endemoniado” consigo mismo y eso lo proyecta en los demás, procesa un odio infinito por su persona. Hasta aquí se explica la vertiente antisocial del psicópata, ¿y la narcisista? acabo de decir que el psicópata piensa que los demás son más fuertes que él, ¿cómo se explica que esté absolutamente convencido de que todos seamos inferiores a él? imaginen a la sociedad como individuo, ver a la sociedad funcionando igual que una sola persona, y esta persona está en el medio ambiente. Cuando el medio frustra a la sociedad, a la persona, odia de sí misma las características que incapacitan la destrucción de esa frustración del medio, así pues esta persona (sociedad) elimina de sí misma lo que la incapacita. Es por esto que se producen los suicidios, la sociedad (individuo) ha eliminado de su red social a un individuo. Este individuo estaba dotado de una autoestima paupérrima (está incapacitada para con el medio frustrante) y estaba lleno de depresión, pedía ayuda a los demás y sintió que no se la dieron, la sociedad (individuo) lo eliminó. ¿Qué pasa con el psicópata? Él piensa que es esa parte que el individuo (sociedad) quiere eliminar, entonces… ¿por qué instaura en su mente que él es superior a los demás? él en lugar de quedar como ser humano, al igual que el que se suicida, se transforma en un ser, en un depredador, ese ser representa lo que odia, para sobrevivir él, al cual le frustramos todos, que le odiamos, siendo él más fuerte que nosotros, adopta entonces el papel contrario al suicida. Lo que significa que el psicópata proyecta su rol suicida en los demás, VIENDO A ESTOS COMO INFERIORES A ÉL pero a los que tiene que destruir para que el rol sea proyectado, y lo consigue siendo él la fuente de frustración que lo frustraba, convirtiéndose en su enemigo. Así pues el psicópata NECESITA destruirnos para evitar el suicidio. Tiene que estar permanentemente destruyendo para sobrevivir. Esto diferencia al narcisista del psicópata (leer la entrada Buena autoestima y narcisismo – Diferencias), el primero para mantener su vida necesita admiración, verse grandioso al espejo (los demás), y el segundo destruir. El psicópata tiene miedo de sí mismo, miedo de ser lo que es, según él, víctima, por tanto se odia a sí mismo, pero como proyectó ese rol de víctima en los demás quedó sin miedo quedando este en el inconsciente al sustituirse en el consciente por un estado de ira constante, quedando así, hecho un diablo. Habiendo sido su realidad víctima-victimario desde el nacimiento entonces el psicópata conoce la ira, el odio, el amor hacia sí mismo (narcisismo) pero quedó sin conocer el amplio abanico emocional existente en el resto de humanos. ¿Por qué el psicópata no concibe emociones? siendo la realidad dicha antes la vivida por el psicópata desde que nace, este nunca ha desarrollado en su entorno nada más que ira y amor por sí mismo. Solo siente miedo de sí mismo, oculto en su inconsciente por un odio enfermizo a los demás proyectado de su odio inconsciente por sí mismo a través de su soberbia infinita (su narcisismo). Sus únicas emociones conscientes son el odio y el infinito amor que siente por su persona “imaginaria”, puesto que es una ilusión del propio psicópata. Por tanto dados el odio que siente, y el narcisismo que procesa, hacen que sea el ser humano más peligroso del mundo, sin lugar a dudas, es la única persona que te va a tratar como a “papel de váter”, ni siquiera eres una persona, eres una basura que hay que tirar al váter, eres una cosa, es la cosificación. Dejando clara su estructura psicológica, queda una duda: ¿por qué el psicópata piensa que lo odiamos? hay múltiples teorías genéticas, genético-ambientales, y ambientales que intentan dar etiología al psicópata, pero la más instaurada en la comunidad científica es la que la psicopatía tiene un origen genético. Los genes del psicópata configuran en su mente la idea víctima-victimario. Millones de personas pasan traumas terribles en la infancia, maltratos, violaciones, rechazos, y la inmensa mayoría no se convierten en psicópata, ni siquiera neuróticos, pero sí puede darse que cuando un padre, o madre, abuelo, tío es psicópata uno de los hijos, nietos, sobrinos sí lo sea. Se espera que la ciencia acabe dándonos la respuesta, identificando una combinación de genes que expliquen la psicopatía, y mientras tanto… toca sobrevivir a estos monstruos de la mejor manera posible.

El superhombre Nietzscheano ​es una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder, y ¿no es una persona que genera su propio sistema de valores un individuo que genera una sociedad por sí mismo siendo él la misma, y lográndose esto odiándose a ella misma y proyectándolo en los demás, transformándose en lo que odia sin ser consciente de ello?. Sí, y quiere decir que el superhombre vive en un continuo estado de frustración con el resto de los humanos pues estos coartan su voluntad de poder. El poder es el medio con el que controlamos lo externo para proyectar en ello nuestro miedo a vivir para el presente, proyección necesaria para darle sentido a la vida y vivir, leer la entrada LA INQUEBRANTABLE MORAL para entenderlo. Así pues el superhombre proyecta el odio hacia su sin sentido en la vida en nosotros odiándonos tanto como al medio frustrante. El que el superhombre necesite el poder sobre nosotros para vivir no es más que la necesidad de sofocar su miedo hacia nosotros. El superhombre nietscheano no es más que el infrahumano psicópata, un ser débil y cobarde. No por nada la lógica nietzscheana fue usada por el nacionalsocialismo, un régimen antisocial y supresivo. Hitler mismo se consideraba el superhombre nietzscheano, autoproclamándose como el ser débil y cobarde que fue.

Quilato Ótefe.

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