El poder, la herramienta básica que el psicópata usa para satisfacer sus necesidades, especiales, ahora explico el por qué de especiales. El psicópata, como he dicho en las anteriores entradas, necesita aniquilar, aplastar, destruir, exterminar, a los demás para proyectar su rol de víctima en los demás y sentirse él en el binomio víctima-victimario como el victimario en todo momento. ¿No es cierto que un victimario tiene poder sobre su víctima? No sería poco acertado entonces afirmar que el psicópata busca obsesiva y compulsivamente el poder para satisfacer su rol de victimario en el binomio. El mismo se satisface supliendo las necesidades especiales del psicópata, que son las que conforman su escala de valores, y repito, no desconoce la escala de valores común, de ahí que sea consciente de sus actos en todo momento, es decir, no actúa porque no se de cuenta. Son especiales puesto que difieren del común de los demás. Nosotros, los seres humanos, tenemos necesidades de hambre, sexo, afecto, etc. ¿Qué es una necesidad especial? Pues por ejemplo querer amasar una gran fortuna para aniquilar a una población, o querer matar como parte de una fantasía de dominación en el terreno de lo sexual, o comer carne humana sin necesidad. Todos estos ejemplos en la mente del común suenan a: este tipo está loco; más no lo está, sólo que su lógica, llena de odio infinito, sin moral, sin escrúpulos, cosificando al resto de seres humanos…  Y sí, incluso a expertos en la materia como yo les sigue sorprendiendo, a veces sentimos fascinación, otras horror… y esto ocurre porque tenemos tal incapacidad para imaginar el odio en su estado puro que todo lo explicamos con locura. Nótese, que todas las necesidades especiales del psicópata le exigen tener poder sobre los demás, así los victimiza. Un psicópata siempre, durante toda su vida, necesitará víctimas, personas sobre las que ejercer su psicopatía. Pero como he dicho en anteriores entradas el psicópata puede ser un excelente esposo, un buen vecino, un buen profesional… pero siempre, repito siempre, ejercerá su psicopatía, su maldad si les gusta más el término, en algún lugar. Por ejemplo: pueden ser encantadores, serviciales, solícitos, bonachones, santurrones de puertas para afuera, pero con su mujer y sus hijos es el diablo en persona. Como también dije en la entrada “psicópata, detección y características” el psicópata lo hay tonto, y lo hay inteligente, el tonto es el que ejerce poder sobre los demás vistiéndose como un chorizo para dar miedo, es decir, ponerse cadenas, tatuajes, yendo al gimnasio para ponerse fortachón, insultando, agrediendo… y estos son los que entran en una cosa a robar, o matan porque dice que les han faltado al respeto… etc. Al psicópata inteligente no lo vas a ver nunca así. Va a ejercer su psicopatía en algún lado, como por ejemplo: un señor trajeado, con unos modales exquisitos, con estudios, elegante, todo un caballero, empresario, pero se dedica a hacerles la vida imposible, a través del mobbing, como un asesino en serie psíquico, a ciertos empleados para inducirlos al suicidio mientras disfruta todo su sadismo. O puede ser alguien como Jesús Gil  que con su carácter “sinvergüenza-carismático”, la máscara que este psicópata utilizaba, se conquistó a todo su público, y aunque pareciera un poco paleto, DE TONTO NI UN PELO. Resumiendo: el psicópata necesita el poder, para con él victimizar a los demás, y este lo consigue supliendo sus necesidades especiales, que son los pilares en los que se forja todo su sistema de valores. Algunos en esta entrada habrán quedado con la duda sobre si el psicópata es en su mayoría estúpido, o en su mayoría inteligente, ya que al decir yo que el psicópata lo hay listo y tonto, el tonto acaba cometiendo chorizadas mientras el listo se integra en la sociedad para cometerlas de forma oculta, y habiendo dicho yo desde el principio de este blog que el 97’42% de los psicópatas están integrados… Me toca contar una realidad: desgraciadamente el psicópata, en su inmensa mayoría, es una persona con altas capacidades intelectuales o incluso superdotada. Su coeficiente intelectual suele estar por encima de 120 según los estudios realizados. Con lo dicho mucha gente dirá ahora que en internet hay lugares que dicen que es estúpido, que su CI está por debajo de la media, que son tan inteligentes porque son muy fríos y no se dejan llevar por sus emociones, que no sin inteligentes pero son pillos y marrulleros…, que si fulano y que si mengano. Eh… vale, todas esas webs hablan sin referencias bibliográficas certificadas, simplemente para ejercer una sutil venganza sobre el psicópata para despreciarlo y dejarlo como a un “mongo” que se cree superior a los demás siendo un “mierda”, jaja. Y no, si me permiten hablar en jerga castellana coloquial asquerosa, el psicópata no es un mierda, es un mierda elevado a infinito, un hijo de la grandísima puta, y toda la variedad léxica ofensiva “insultiva” coloquial que exista en castellano. Y sí, demasiado listo es, de más, e integrado en su mayoría está, la cruda realidad a quien le guste escucharla. La clase política, es una clase para el poder, con él el político psicópata suple sus necesidades especiales, y otro dato: la inmensa mayoría de políticos son psicópatas. ¿Qué tipo de persona creen quiere colocarse al frente de un país en el que parte lo va a odiar, lo insultan, lo critican, lo desprecian…? que en el congreso se enfrenta todos los días a diputados de otras filas que le dicen de perro judío para arriba, con palabras técnicas y maquilladas desde luego, y es capaz de estar en una silla durante años. Y encima mintiendo como un bellaco, y cometiendo todo tipo de actos antisociales “legalizados” dado que la inmensa mayoría de su conducta es legal, se considera legal, saben operar en los límites de la ley. Esto solo lo puede hacer un PSICÓPATA. La mayoría de las personas no serviríamos para estos puestos, nos avergonzaríamos, sentiríamos la ansiedad de la presión del cargo, nos destruiría emocionalmente. Pero a un psicópata que no siente emociones, que disfruta ejerciendo el poder que su cargo le ofrece para satisfacer sus necesidades especiales a través de un ideario político con el que victimizar a los demás… no supone el más mínimo inconveniente.

¿Alguien ha mencionado a Donald Trump, y a Hillary Clinton?

Quilato Ótefe.

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